¿Qué
es?
La
radiofrecuencia es un método avanzado para mejorar la laxitud de la
piel, sin incisiones ni periodo de recuperación. Es la aplicación
de tecnología punta como tratamiento del envejecimiento facial y que
no requiere incisiones ni periodo de recuperación. La
radiofrecuencia es un tratamiento muy poco agresivo, que da
excelentes resultados en el tratamiento de la flacidez facial y
corporal ligera.
¿Qué
ventajas ofrece?
La
gran innovación de los tratamientos no abrasivos como la
radiofrecuencia es que respetan la epidermis, con mínimo
enrojecimiento la piel y sin dañar su capa externa. La
radiofrecuencia consiste en aplicar energía a través de la
superficie de la piel, resultando un aumento de temperatura en la
dermis con acortamiento de las fibras de colágeno. Se eleva también
la temperatura de los fibroblastos, las células encargadas de
fabricar el colágeno, que, estimulados por este calor, generan nuevo
colágeno remodelando los tejidos. La aplicación de energía se
realiza con una pieza de mano que refrigera la epidermis evitando
lesiones como abrasiones y quemaduras en la piel.
¿Cómo
es el tratamiento?
El
tratamiento tiene una duración aproximada de entre 60 y 90 minutos.
Al terminar el tratamiento se presenta un ligero enrojecimiento o
eritema que dura poco tiempo. La gran ventaja de tratar la flacidez
con radiofrecuencia es que se puede continuar con una vida social
normal inmediatamente después del tratamiento, e incluso no está
contraindicado tomar el sol, siempre que sea con una protección
adecuada.
¿Cuándo
notaré los resultados?
Cuando
se aplica la radiofrecuencia, el resultado es una piel más tersa y
una evidente reducción de arrugas y flacidez. El efecto de tensión
se aprecia de una forma gradual y progresiva a partir del mes del
tratamiento y los resultados suelen durar aproximadamente dos años.
Puede también realizarse una sesión de recuerdo pasados unos meses,
cuando médico y paciente lo consideren necesario.
¿Para
quién está indicada la radiofrecuencia?
Este
tratamiento es ideal para aquellas personas que presentan una ligera
flacidez en la piel de la cara y cuello, pero que aún no necesitan
realizar un lifting quirúrgico. La radiofrecuencia también se
aplica en el tratamiento de la flacidez que se presenta en otras
localizaciones, como la parte interna de los brazos y los muslos,
abdomen y nalgas. Actualmente se utiliza la radiofrecuencia para el
tratamiento de la región periocular, usando unos tips específicos
para esta zona.
La radiofrecuencia puede combinarse con otras
técnicas como luz pulsada intensa, que mejora la textura de la piel
y las pequeñas manchas y venitas de la cara, con peelings químicos,
rellenos, botox, factores de crecimiento, etc. Deben ser realizados
en diferentes tiempos y con una secuencia programada para conseguir
un rejuvenecimiento facial integral.